Las investigaciones llevadas a cabo por el equipo del Instituto Inkarri en abril de 2012 en el Templo de las Tres Puertas revelaron la existencia de cavidades subterráneas que contenían metales preciosos: oro y plata. La arquitectura de estas cavidades, junto con los depósitos metálicos, recuerda inevitablemente a una cámara funeraria.
Todo comienza en 2010
En febrero de 2010, David Crespy recorre las ruinas de la antigua ciudad. En el centro de la ciudad, observa la presencia de una extraña «puerta», situada al pie de uno de los edificios principales, que da a un pequeño pasaje por el que casi nunca pasan los turistas, ni siquiera los arqueólogos. Para él, no hay duda de que se trata de una entrada sellada por los incas. Inmediatamente avisa a los arqueólogos y a los responsables de Machu Picchu. Estos últimos, tras acudir al lugar, parecen interesados y prometen a David Crespy realizar más investigaciones. Le prometen mantenerlo informado. Pero pasan los meses y David Crespy, a pesar de sus numerosas insistencias, no recibe ninguna noticia de Perú sobre su posible descubrimiento. En agosto de 2011, se topa por casualidad con un artículo de la revista francesa Le Figaro Magazine que menciona las investigaciones de Thierry Jamin. Inmediatamente se pone en contacto con él.

El ingeniero francés David Crespy, protagonista de esta increíble historia.

Le Figaro Magazine
20 de agosto de 2011
¿Una puerta escondida?

La famosa entrada descubierta por David Crespy en 2010. ¿Qué secretos esconde?
El contexto general de esta «puerta», situada en el centro de uno de los principales edificios de la ciudad, el Templo de las Tres Puertas, que domina todo el sector urbano, lleva a Thierry Jamin a creer que se trata sin duda de un yacimiento funerario de gran importancia. Gracias a David Crespy, el investigador francés cree haber localizado la entrada de una importante sepultura (quizás real) en el corazón mismo de la ciudad. El Plan Maestro de Machu Picchu (un documento de referencia elaborado por las autoridades peruanas para la gestión de la ciudadela inca) considera el edificio como una Kallanka (sic), o posada de la época inca. Pero esto no parece corresponder a la configuración general del sitio, situado a pocos pasos de la entrada principal de la ciudad inca, justo debajo del «torreón» —una reproducción en miniatura del Qoricancha, el Gran Templo del Sol de Cuzco—, de la supuesta «Tumba Real» (definida así por el propio Bingham) y en el camino hacia el sector religioso.
La tradición y algunas crónicas antiguas, como la de Juan de Betanzos, relatan que Machu Picchu pertenecía a la panaka (linaje) del emperador Pachacútec, el Inca que transformó el pequeño estado andino en el imperio más poderoso del continente americano. La tradición también afirma que fue enterrado en la ciudad de Patallacta... el nombre original de Machu Picchu. Es muy posible que esta cámara funeraria esté relacionada con este soberano del siglo XV. Sería un gran acontecimiento para la historia del Perú y de la América precolombina. De hecho, hasta ahora no se ha encontrado ninguna momia de emperador inca. ¡Sería un precedente histórico!
El 15 de diciembre de 2011, Thierry Jamin y el equipo del Instituto Inkarri presentaron un proyecto de investigación arqueológica cuyo objetivo era verificar la presencia de posibles cavidades bajo el Templo de las Tres Puertas.
El 22 de marzo de 2012, mediante su Resolución Directiva N.º 144 – 2012 – DGPC – VMPCIC / MC, el Ministerio de Cultura del Perú dio luz verde al equipo de Thierry Jamin para realizar una serie de resonancias electromagnéticas destinadas a confirmar, o no, la presencia de una cámara funeraria en el subsuelo del edificio n.º 02, del Sector 02, Subsector E, Unidad 03, de la ciudad perdida.

Proyecto de resonancia
15 de diciembre de 2011

Aprobación del proyecto
22 de marzo de 2012
¿Una cámara funeraria bajo el Templo de las Tres Puertas?
Realizadas entre el 9 y el 17 de abril de 2012, estas resonancias confirmarán la presencia de varias cavidades bajo el edificio en cuestión.
El equipo de investigación destaca en primer lugar la presencia de una escalera detrás de la famosa puerta, gracias al uso de un georradar Golden King DPRP.

Representación en 3D de las escaleras que conducen a una sala principal.
Unos días más tarde, se realizan nuevas resonancias utilizando un Rover CII New Edition y un CaveFinder, cuyas especificaciones técnicas son precisamente la detección de cavidades subterráneas.
Estas resonancias confirman a su vez la presencia de una escalera, pero también de numerosas cavidades, entre ellas una amplia sala cuadrangular, de unos tres metros de lado, orientada de norte a sur y de este a oeste. Los georradares también detectan la existencia de grandes cantidades de metales. Los depósitos localizados suelen estar asociados a las cavidades detectadas.

La cámara principal, posiblemente una cripta, descubierta el 17 de abril de 2012 mediante resonancias electromagnéticas.

Las tres imágenes son escáneres realizados por el Rover C New Edition el 17 de abril de 2012. El color verde representa la roca madre. En azul, las resonancias muestran la presencia de numerosas cavidades bajo el Templo de las Tres Puertas. Sus proporciones, a escala humana, evocan la presencia de tumbas.

Estas tres nuevas imágenes también fueron tomadas el 17 de abril de 2012 por el Rover C New Edition. El color amarillo indica la presencia de depósitos metálicos (oro y/o plata). Como podemos ver en estas fotos, estos depósitos están asociados a cavidades. El conjunto parece corresponder a un patrón funerario clásico, lo que sugiere la existencia de sepulturas acompañadas de ofrendas.

Distribución de objetos de oro (Au) y plata (Ag).
Finalmente, el uso de una cámara endoscópica, introducida en los terraplenes que ocultaban la entrada, confirmó la hipótesis de que los bloques de piedra y los escombros dispuestos a la entrada del edificio solo tenían la función de bloquear el paso y no la de sostener las estructuras internas del edificio.

Todo indica que se trata de una cámara funeraria.
Parece que Thierry Jamin y su grupo no se equivocaron. Los diagnósticos realizados por los técnicos de las diferentes empresas que han llevado a cabo las resonancias son inequívocos: las cavidades descubiertas por el Instituto Inkarri - Cusco parecen corresponder a un patrón funerario clásico de la época prehispánica. Además, la entrada localizada por David Crespy está orientada hacia el este, como la mayoría de los yacimientos funerarios de esa época.
Según todas las probabilidades, se trata efectivamente de una puerta, cerrada por los incas para ocultar algo visiblemente muy importante. Quizás aquí se esconda el principal tesoro arqueológico de Machu Picchu. La hipótesis defendida por Thierry Jamin sugiere que podría tratarse de una cámara funeraria, un mausoleo, el que el emperador Pachacútec mandó construir en el siglo XV para depositar allí sus restos y los de su linaje.
El 10 de mayo de 2012 se entrega un informe final a las autoridades. Dicho informe será aprobado por estas mismas autoridades el 5 de septiembre del mismo año.
Tenga en cuenta que los descubrimientos realizados por Inkarri han sido validados por el Ministerio de Cultura. Esto es muy importante para lo que viene a continuación...

Diagnóstico con georradares 1
10 de mayo de 2012

Diagnóstico con georradares 2
10 de mayo de 2012

Informe final
10 de mayo de 2012

Aprobación del informe
22 de septiembre de 2012



















